¿CONOCES DÓNDE SE ESCONDE UNO DE LOS TESOROS DE ASTURIAS?

En el Oriente de Asturias, en uno de sus concejos con una geografía agreste y dura, podemos encontrar en sus entrañas una de las joyas gastronómicas de la región. Un queso con nombre de montañas y cuyo carácter se lo da el territorio donde se asienta. Se trata del Queso Cabrales.

Queso Cabrales

Si hay algo con una relación más estrecha con la zona en la que se crea, eso son los productos que de ella nacen. Es el caso del Queso Cabrales. Al tratarse de unas tierras sin aprovechamiento agrario, el ganado es el amo y señor de los pastos, lo que hace que la materia prima del queso sea abundante.

Tras su elaboración y secado, queda darle este toque mágico que le da estas cuevas. No todas vales, deben de tener unas características específicas, tanto de humedad como de temperatura y ventilación. Todo esto, en su adecuada medida, hace que el Penicilium invada el queso y le de ese aspecto marmolado y ese sabor tan especial y fácilmente identificable.

Museo «Cueva-Exposición del Queso Cabrales»

Tanto el proceso de elaboración como todos los aspectos relacionados con el queso, nos lo explican en el Museo Cueva-Exposición del Queso Cabrales, situado a las afueras del pueblo de Arenas. En él encontramos utensilios relacionados con el queso y con la cultura cabraliega. Al finalizar el recorrido, se realiza una degustación, haciendo que esta visita sea imprescindible para conocer un poquito más a fondo este territorio.

Casas en Arenas de Cabrales

No podemos olvidar, que nos encontramos en la zona de roca caliza de Asturias, donde podemos apreciar, además de cuevas con estalagtitas y estalagmitas, las profundas gargantas, dolinas, poljés, lapiaces o simas. Todo ello hace que esta zona sea de singular belleza y que es por ello que se encuentra dentro del Parque Nacional de Picos de Europa.

Quizá la garganta más conocida del Principado es la Garganta del Cares. Por aquí pasan cientos de miles de personas cada año. Y no nos extraña. Es una de las rutas de alta montaña que podemos realizar con menos esfuerzo, aunque no significa que haya que tomar las debidas precauciones y hacer caso a las recomendaciones que se nos hacen. El río Cares ha excavado este cañón durante cientos de miles de años, haciéndonos un regalo para todos los sentidos. La ruta va desde Poncebos a Caín, y se suele tardar de 6 a 8 horas en realizarla (ida y vuelta).

Inicio de la Ruta del Cares

Pero no sólo podemos encontrar quesos en estas cuevas. Hay una en concreto que nos maravilla. Contiene un tesoro irrepetible y cuyo hallazgo es un regalo. La Covaciella, y sus pinturas de arte rupestre, aunque no es visitable, tiene en Carreña de Cabrales una réplica que nos ayuda a hacernos una idea de lo impresionante que puede llegar a ser. Su grado de conservación es excepcional.

En las cuevas de Cabrales, de verdad que se esconden grandes tesoros, ¿te animas a descubrirlos?

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