
Si lo que buscas es una escapada de fin de semana llena de experiencias, Ribadesella es tu destino. Villa marinera por excelencia, esta joya de la Costa Verde no deja indiferente a ningún explorador. ¿ Sabes porqué? Te lo cuento.
1.Playa de Santa Marina
Toda la Villa gira entorno a ella. Su arena dorada y gran extensión te garantiza siempre tu pedacito de intimidad con el mar. Flanqueada por el precioso paseo marítimo que da acceso a las casonas «indianas», extravagantes palacetes de la nobleza proveniente de las Américas de principio de siglo XX.

Palacetes indianos 
Playa de Santa Marina
2. Huellas de dinosaurios

Huella de dinosaurio en Playa de Sta Marina 
Huellas en conjunto
En la llamada Punta’l Pozu, al final de la playa de Santa Marina, podrás sentir la llamada del jurásico. Estás en Ribadesella, tierra de dinosaurios. Las gigantescas pisadas de estos reptiles llenan toda una pared del acantilado, y lo mejor de todo es que no sólo´sacarás fotos, sino que podrás poner tu pie en cualquiera de ellas y comprobar de primera mano el tamaño que llegaron a alcanzar.

Huellas icnitas
3.Arte Rupestre. Tito Bustillo y Cuevona de Ardines

Cuevona de Ardines 
Tito Bustillo
Si a tí Ribadesella te parece mágico, imagínate a los humanos prehistóricos. Testimonio de ello nos dejaron en la Cueva de Tito Bustillo en forma de pinturas de caballos, bisontes, ciervos, trazos y un sinfín de símbolos misteriosos reunidos en lo que es una de las mejores representaciones del arte paleolítico después de Altamira. Patrimonio de la Humanidad, es visitable tanto el original como el centro de interpretación. Y si estás de suerte,en verano podrás escuchar un cuarteto de cuerda en concierto en la Cuevona de Ardines, cuya acústica es impresionante.
4.Ruta Histórica del Puerto

Puerto pesquero 
Paneles de Mingote 
Detalle Paneles
Si decides pasear por la dársena del puerto pesquero, conocerás de primera mano la historia de la villa marinera, desde los habitantes prehistóricos hasta nuestros días de la forma más asequible y entretenida posible. El recorrido incluye paneles cerámicos ilustrados por el mismísimo Antonio Mingote, en su inconfundible estilo que nos enseñan cómo vivió y se transformó Ribadesella a lo largo de los siglos, y su tradición marinera como pilar central.
5.Casco Antíguo

Casco antíguo 
Calle Céntrica 
Ayuntamiento
Saliendo de la zona portuaria, Ribadesella se encoje y estrecha en un laberinto de callejuelas, edificios medievales y plazas cuyas tiendas típicas, confiterías y restaurantes son visita obligada para cualquier despistado que quiera llevarse puesto un trocito de la villa. Un placer al alcance de todos.
6.Ermita de la Guía, Ribadesella

Ermita de la Guía 
Panorámica de la Guía
Las mejores vistas de Ribadesella las encontrarás aquí, en la Ermita De La Guía. Ubicada en la punta del Monte Corberu, domina la ciudad, albergando en su interior a la Virgen de Guía, patrona del Gremio de Mareantes de Ribadesella. De estilo renascentista, sirvió como fortificación medieval, sus 3 cañones de hierro dando buena cuenta de su posición defensiva sobre la ciudad.


